Cuarto paso: Escape
El siguiente paso que quería hacer para mejorar este 406 no tiene nada que con los anteriores pasos, es decir no es ningún tipo de reparación. Desde pequeño siempre había soñado con tener un coches que sonase muy bien, que hiciese mucho ruido. Cuando veía por la calle distintos coches y motos siempre les animaba a que revolucionases su vehículo para poder escucharlo. Esta sensación de "placer" es algo que solo la gente que le apasiona este mundo les gusta. Es por ello que el siguiente paso que quise hacer era cambiar el escape del coche, en concreto el tramo final.
Gracias a unos amigos que recientemente habían hecho la misma modificación me pusieron en contacto con un taller llamado Saktubes, un taller especializado en tubos de escape de acero inoxidable y diferentes trabajos de soldadura. Fui a hablar con el dueño del local y me explico su método, precios y trabajos que había hecho, la verdad que en poco tiempo consiguió convencerme. Pedí cita y al de un par de meses le pude llevar mi coche, me pregunto por mis gustos (color de la cola de escape y tamaño) y se puso manos a la obra. En cuestión de unas horas me entrego el coche junto al escape nuevo montado y el de serie a mano. Por último, me explico que para que terminase de sonar bien, tendría que esperar a hacer al rededor de unos 300 kilómetros con el para terminar rompiendo las fibras. La verdad que el coche terminó quedando muy bien y el sonido es espectacular, muy característico de este tipo de motor tan grande.
Comentarios
Publicar un comentario